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Rincón de la Victoria

 

La encrucijada del tiempo en Rincón de la Victoria

La mayor intensidad de restos de poblamiento humano se concentran en el cruce de las vías de comunicación litoral y del interior.

No es extraño que en un punto de paso obligado, haya una fortaleza de vigilancia y en Rincón de la Victoria el "Cerro del Castillón" controla el cruce entre el Camino viejo de Vélez y la carretera de Benagalbón. En su cima mantiene aún el recinto murado del castillo de época musulmana, y en su interior se identificaron restos cerámicos prerromanos.

Cuando en 2005 se inició la construcción de la nueva biblioteca municipal, junto al Camino Viejo, aparecieron restos de una fundición romana del siglo I d.C., que desde el siglo II al siglo IV fue sustituido por unas termas de uso público.

En los niveles superiores había numerosos enterramientos musulmanes con restos humanos, removidos por arroyadas (riadas), lo que indicaba un asentamiento humano medieval. Efectivamente, a los pies del cerro y hacia la playa se extendió entre los siglos IX al XV la ciudad medieval de Bezmiliana.

Un famoso viajero de la Edad Media Abū Abd Allāh Muhammad al-Idrīsī (1100 - 1165) habla de un gran pueblo situado en una llanura arenosa provista de baños, de posadas y de almadraba, llamado Bezmiliana.

Las Crónicas del califa al Haken II cuentan que en el año 971 el jeque Jafar Ibn Alí desembarcó en el puerto de Bishiliana en su huida de los beréberes zanata.

En 2006 aparecieron las casas de una ciudad andalusí, habitada entre los siglos IX al XII, en el espacio que ocupa la Plaza de la Constitución de Rincón de la Victoria: Calles regulares, de casas con cimientos de piedra y paredes de tapial (encofrados de tierra, cal y arena apisonados), enfoscados de calidad, suelos pavimentados, patios, canalizaciones y aljibes. También había un edificio público con un gran patio empedrado.

La Historia nos cuenta que en el siglo XII la vida en al Andalus se volvió insegura. Un nivel de incendio y su abandono nos dice que afectó seriamente a la próspera Bezmiliana asentada junto al mar.

A partir del siglo XII adquiere importancia el emplazamiento que cita Ibn al Jatib, en la ladera suroriental del Cerro del Castillón, más protegido de las razzias. El Profesor Manuel Acién Almansa dirigió dos campañas de excavaciones en 1979 y 1981 y la describe así: "Ciudad próspera integrada por un recinto murado con una fortaleza de planta poligonal en la cima del cerro del Castillón, y un núcleo urbano que se desarrolla en la falda de la ladera suroriental y en el llano con dos mezquitas. A extramuros se han documentado alfares y un cementerio."

Tras el paso del ejército de los Reyes Católicos desde Vélez Málaga hacia Málaga en mayo de 1487, se incorpora a la Corona de Castilla una Bezmiliana despoblada, que es repoblada con cristianos viejos.

En la campaña de refuerzo del sistema defensivo ante el incremento de la piratería costera, que actualiza y acondiciona las torres almenaras andalusíes, Fernando de Uncibay convierte en fortificación una de las mezquitas, de la que se conserva su aljibe.

En 1511 los registros señalan la despoblación de Bezmiliana. La población se desplaza hacia el interior y el nombre se conserva en las ventas de Mixmiliana, situadas junto al poco transitado, por inseguro, Camino de Vélez, sometido a la piratería primero islámica, y luego inglesa.

Ante la intensa presión de la piratería islámica sobre la costa, a partir de 1561 se refuerza las defensas costeras, de la que se conservan en el término municipal la torre del Cantal y la torre de Benagalbon, ambas construidas en 1575.

En la segunda mitad del siglo XVIII, es la continua presión de la piratería inglesa la que mueve a Carlos III a construir una nueva línea de fortificaciones, como la impresionante Casa-Fuerte, que defendió la costa desde 1762, y a la reparación y mejora del trazado de la Realenga del Camino Viejo de Vélez.

La mejora de la seguridad revitaliza el tráfico comercial por la carretera de la costa, y favorece el asentamiento de pescadores levantinos entre el farallón rocoso del Cantal y el promontorio de las Pedrizas, en el rincón bajo la propiedad de los frailes Mínimos que cuidaban del Santuario de la Victoria de Málaga.

A lo largo del siglo XIX proliferan los huertos y cobra gran auge el tráfico para abastecer a Málaga de verduras y pescado, y para dar salida a los cultivos tradicionales de higos y pasas del interior.

La llegada del ferrocarril en 1906 dinamiza más aún la zona de la costa, y en 1950 se desplazó la capitalidad y la titularidad del municipio desde Benagalbón a Rincón de la Victoria.

La Bezmiliana de los siglos IX al XII se desarrolló en el espacio que actualmente ocupa la Plaza de la Constitución y el aparcamiento.

La Bezmiliana que refieren los Libros de Repartimientos desapareció para la construcción de la urbanización Gran Sol.


Referencias bibliográficas de Rincón de la Victoria

López de Coca Castañer, José Enrique. (1973). Bezmiliana: un despoblado en tierras malagueñas (siglos XV-XVI).Cuadernos de Estudios Medievales (I): 33 – 63


Ruiz Povedano, J.M. (1979). Problemas en torno a la reestructuración del aparato militar defensivo en el occidente granadino a fines del siglo XV. Baética (2); 1: 225 – 249.

Más información:
http://es.slideshare.net/Bezmiliana/bezmiliana
http://es.slideshare.net/Bezmiliana/ciudades-sin-historia
http://es.slideshare.net/Bezmiliana/la-construccin-de-una-ciudad-1
http://es.slideshare.net/Bezmiliana/la-construccin-de-una-ciudad-2